
Especulemos con la luna llena.
Especulemos con la marea alta.
Especulemos
con los leños encendidos.
Especulemos
con dos copas
de cognac tibio.
Especulemos
con millones de poros solitarios.
Especulemos con las miradas.
Especulemos con los labios.
Besémonos.

Silvina de madrugada
Noviembre 2009